Con palabras inocentes...
Foto tomada por DanielaTantas intimidades en la mente,
tantas verdades en el alma
infinitas, cristalinas.
Se van convirtiendo en palabras,
reflejos del eco azul,
de la memoria.
Palabras inocentes,
que no han asustado todavía,
la profundidad de nuestros mares.
Allí divagan olas que no conocen el ocaso,
porque siempre cuando hablamos ,
nos reímos de nuestras nuevas palabras.
En un mar sin orillas,
jugamos a ver quién
acierta un cielo de estrellas,
tal vez un mundo de nubes...
somos marineros de astros,
jugamos al amor,
con mensajes especiales,
deshojando palabras...
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© Daniela.
Mes de nostalgia...

Septiembre: mes de nostalgia y recuerdos, para mi éste mes , tiene un significado especial. Nací en otoño y es como un regalo que la naturaleza nos hace, para prepararnos al invierno, gran casualidad las mayores tristezas las he pasado en esta estación, como sí desde un comienzo mi destino estuviera marcado, por esas hojas que se desprenden y que el viento se lleva, entonces vienen a mí , los sabores, los olores, las lágrimas, los sonidos , las imágenes. Estoy sentada a la orilla del mar, en una grata tarde, siento los oblicuos rayos del sol, en perfecta armonía, las gaviotas dispersas comienzan a alborotar y se siente entre ellas algo de agitación y protesta en su mundo, como cuando los niños suplican a sus padres un momento más, antes de llevarlos a descansar y dormir. Siento sobre de mí un sutil placer ante el escalofrío de la tarde crepuscular, que cae sobre mis hombros, estoy sola, aunque no solitaria y diviso a lo lejos a seres menos poéticos... juegan en la arena, mojan sus pies , niños con sus balones gritan, total una completa alegría fluye en el ambiente, te veo sumergido en las hermosas aguas, me doy cuenta que al igual que tus semejantes, no caminas, sino que das grandes zancadas, flotas y te ciernes.
Por momentos trato de crear, esto no me hace nada original, me gusta ser ambiciosa creando. Sin tratar de huir de la musa, comprendo que soy una mujer, entonces sólo consigo recordar las cosas que me parecen importantes como mujer, no escribo memorias...para ello hay pararse en las riberas del rio y ver fluir al rio y nutrirse de sus aguas, pero no lo hago, sólo decido zambullirme a favor de la corriente. Mi historia se limita a escribir sobre las aguas, dejando mis huellas en la hierba y seguir viviendo.
Hace años yo no había elegido el amor y la aventura, el amor me había elegido a mí, los celos que me atormentaban ya no existen, han cerrado sus ojos penetrantes. Tu bondad se escurre entre mis dedos como agua limpia, regreso de un largo viaje a la libertad. A menudo me asombro, de algo que existe dentro de mí, que nunca me deja terminar lo iniciado...creadora de fragmentos. Trato de huir del deber y la severa disciplina de la vida, pero qué puedo hacer?...me veo empujada hacia ambos desde hace ya un tiempo y el mapa de regreso delinea en mis fuerzas que no pueden fiscalizar mi destino...librar las batallas , tener fuerzas.
No tengo tiempo para atender mis propios dolores, darme una buena dosis de olvido a mí misma, admitir los tormentos de lo cotidiano, pero no me importan, no los siento y por eso ambos nos sentimos bastantes satisfechos.Siento en mis manos el olor a rosas, el tiempo se ha encargado de quitarles las espinas. Por eso pienso que el Señor me sonríe, que siente respeto por mí y mi imperfecto yo y ante las cosas simples que puedo ofrecerle.
Recuerdo ahora algo de un poeta..." El Amor más fuerte es celoso...el mejor Amor no lo es. Lo mejor que podemos esperar es la profunda calma en que viviremos y creceremos y le ganaremos al mundo, lo que éste no puede quitarnos con el fuego y la espada".
Hacerme soportable para unos pocos, es toda la dicha que puedo esperar.
Y nuevamente me parece oir la voz que me dice, te quiero siempre...siempre... ¿Qué dijiste? ¿Me he quedado dormida?...¿Hablé en voz alta entre sueños?.
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